17.3.08

Poemas Profanos

POEMAS PROFANOS

I

Iba cayendo
mientras estaba sentado en la noche
ahora tu mirada me intuye a morir.
Tienes mucho en qué pensar, o quizás no;
pero ya no estaré aquí.


Sigo siendo parte de este suicidio
tal vez ya no tengas que decirme,
sólo esperas que caiga tendido en tu desdén
no es tu intención, pero esta noche me perderé.


Aprensión que se veía venir,
dolor que se iba a sentir;
no supe cuanto, tanto;
sólo que iba a morir.


Tal vez esta tarde no pienses en mi
quizás nunca lo hiciste,
tal vez ahora tengas en qué pensar, tal vez;
pero lo que tienes que saber,
es que acabando el anochecer
ya no estaré junto a ti.


II


¿Crees que soy inmune?
ahora en que piensas,
Madre de una pena paria
de las palabras
y de las lágrimas, que ahora
se convertirán en sangre.


El alba es testigo
de alma que se fue perdiendo
a través del infinito
del disparo que me diste
de la mirada que me ofreciste.


En qué piensas Madre de mi dolor,
ahora me verás partir
con el frío de la noche
que te destruye la carne,
que pudre tu sangre,
que te rompe los huesos,
de esos que no sentía
cuando caía; cuando olvidabas
cuando te perdía.


Maldita luna que fue testigo de esta pena,
muerte, ahora seca las lágrimas
que caen en la habitación.


Ahora ya no me comentes de tus deseos
que más tarde me verás morir
tal vez ahí sientas lo que yo,
cuando te vi, cuando te perdí.



MEMORIA OCULTA


Cómo quisiera tenerte ahora, tenerte siempre
vagar a través de tus cielos, de tus deseos;
sentir lo que tu sientes, vivirlo juntos
compartir contigo tus ilusiones, levantarte en las decepciones.


Quiero contarte esta historia acompañado de tu risa,
quiero compartir la vida oculta, soñarla juntos.
Te abrazaré en las noches de luna
y te cuidaré cuando no esté ella;
te signaré por un sendero hasta mi ventana
detrás de una lucha paria.


En mañanas calladas como esta,
te veo a través de mi celda, encadenado
con una fuerza que lleva escrita
mis deseos más sentidos, mis deseos más queridos.


Veo un ave que grita tu nombre
que muere en el sufrimiento
la veo entre sábanas, entre lágrimas;
siento ese ave que muere,
en un silencio que le da la espalda,
en un sentido combinado con ansias
y el cansancio de seguir perdido.


Me voy meciendo en tu aureola
entre cabellos y entre tu aroma;
siento que se me acaban las palabras
para seguir escribiendo estos versos, este poema
no se si lo leerás algún día,
no se si seguiré aquí o tal vez contigo.


Quizás llegue el día en que estas palabras
ya no recuerden mi nombre
tal vez te sienta ahora o tal vez te pierda siempre.


Voy en busca de un destino, creo sin sentido
ando entre estos caminos perdidos,
¿Recuerdas cuando bajábamos
a través de los toboganes
transformados en vereda?
¿Recuerdas cuando el viento te cubría a solas,
cuando ya no mirabas las horas?
o recuerdas cuando me hundía en la sombra,
en el dolor que siento ahora.


Quiso tu voz que me despierte
de un sueño crepuscular
quiso que te mire cada día
acompañando tu andar.


No se si algún día terminaré este poema,
creo que quise hacerlo mas largo,
o tal vez ya no me esperes;
pero por ahora me voy despidiendo,
no con un beso, no con un abrazo,
sino con una palabra: Te Quiero.


ODA A YUYAYKUNA


Deja libre a ese grito serrano
acaso de dolor, mas bien, de rencor
que una noche,
esas balas alimentaron.


Yo no viví una Lucanamarca
ni una fría tarde Chunguina;
no sentí esos fríos pastos
ni vi a los muertos arrinconados.


A mi no me rozaron las balas
ni las piernas me cansaron
de tanto correr,
pero pude ver a lo lejos
a mi pueblo atardecer.


Yo no olvido a los hombres caídos,
que por la paz que ahora vivo
dieron sus vidas
sin importar testigos.


Yo no sentí el tronar de unas bombardas,
ni escuché el llanto correr;
no vi a esos encapuchados acercarse
y con fusiles en mano dejar su ira caer.


Yo no sentí el golpe en La Mar
ni escuché a ese charanguito silbar,
pero como dice en Yuyaykuna
olvidar a nuestros muertos
Jamás.


LLANTO
Bandera que se ve manchada por el pueblo herido
olor a pólvora en el viento,
cartuchos caídos, reventados,
como los cuerpos en el campo.


El llanto de las mujeres recogiendo los cuerpos
buscando al hermano, al padre de las criaturas
que ahora lloran por el estruendo de los fusiles
que la noche anterior destrozaron sus casa
y los dejaron huérfanos.



LUCHA FILOSÓFICA DE CRÍTICA ESTRUCTURAL Y TELEOLÓGICA DEL SER


Hombre testigo de una vida trascendental,
que mira la lluvia convertida en un sumidero
escucha los gemidos de una princesa
los lazos de una luna paria
viendo los espejos desolados
los vidrios quebrados, victima de su metafísica
preso con esa cadena de libertad
con ansias de revolución, o tal vez evolución,
pero temiendo ser oprimido,
y que su lucha se convierta en utopía
escuchando la brisa y sintiendo que no puede mas
pensando siempre en lo que hará y en sus orígenes
no se da cuenta que muere en el presente,
no mira el futuro, y no quiere cambiarlo,
quiere seguir siendo preso de sus temores.


Ese hombre que no se da cuenta de la esencia de su ser,
de lo que es capaz de hacer si olvida sus ambigüedades
ya cansado de ver ese desierto azulado,
mirándolo llorar, y también llorando él
por que cree que es un ser insignificante,
pobre hombre, no se da cuenta que podrá morir él,
pero jamás su pensamiento.



APRENSIÓN


Hombre teniendo la necesidad de sentir y expresar afecto
pero nunca inclinando las piernas.
Es el hombre quien lucha con su pensamiento,
con ese ser enmarañado que lleva dentro,
viendo sus necesidades, sintiéndose como un ser sin abolengo
augurando tal vez queriendo explotar
pero vivir todavía.


El hombre es preso de sus metas e ideales.
El hombre es preso de sus amores e ilusiones
quiere cumplirlos, no se da cuenta que cada vez se apresa más,
no puede estar solo, porque no llega al equilibrio,
no puede ser bueno sin antes pensar como malo,
no puede negar algo sin antes sentir en ese algo.


Hombre que puede pasar horas examinando sus dudas,
volando a través del infinito de su cerebro,
pensando que está bien y que no,
temiendo ser presa del ser que lleva dentro
viviendo en esa aprensión inmortal de poder estar bien.



GRITO AGÓNICO


Dudaba de la historia que ahora
me empiezas a contar,
no sentía el camino que
me invitabas a andar.


Siempre hablabas del destino
y de la lucha que hay que librar
entre los valles perdidos
la sangre hay que derramar.


Ahora me susurras despacio
el sonido que un día me hiciste oír,
ahora coges el lápiz
y escribes que ya no hay que sufrir.


Me introduces en tu sueño y
me unes a tu potestad,
cómo haces para hablar a un pueblo
y que este grite Libertad.

2 comentarios:

paranoidgirl000 dijo...

primeraaaa!!!

Cómo quisiera tenerte ahora, tenerte siempre*

oye ya has tu libro tas q pierds` plata XD









******

has un poema de las caja d chela que me dbs! jajajajaj



XD






cuidate






















shaloM

♥ MeLiSsA ♥ dijo...

me preuntO ... dq caja de xelaz ablara...!!! jeje...
peO en algO le dOi la razOn nunca dejez de ezcribir...!!! aunq nO te cOnOzcO lO zuficiente puedO penzar q ezO ez lO mejOr q zaez azer...!!!

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