3.10.08

Oda a Yuyaykuna


Deja libre a ese grito serrano
acaso de dolor,
mas bien, de rencor
que una noche,
esas balas alimentaron.

Yo no viví una Lucanamarca
ni una fría tarde Chunguina;
no sentí esos fríos pastos
ni vi a los muertos arrinconados.

A mi no me rozaron las balas
ni las piernas me cansaronde tanto correr,
pero pude ver a lo lejos
a mi pueblo atardecer.

Yo no olvido a los hombres caídos,
que por la paz que ahora vivo
dieron sus vidas
sin importar testigos.

Yo no sentí el tronar de unas bombardas,
ni escuché el llanto correr;
no vi a esos encapuchados acercarse
y con fusiles en mano dejar su ira caer.

Yo no sentí el golpe en La Mar
ni escuché a ese charanguito silbar,
pero como dice en Yuyaykuna
olvidar a nuestros muertos
Jamás.

No hay comentarios:

Todos los escritos y post colocados son de propia autoría, de colocarse un post de otro autor se colocarán los créditos correspondientes.