7.12.08

Introspección desde el Queirolo


Ando entre las veredas
púrpuras y aguijones opacos,
entre algunos árboles sin vida,
ni horizontes de mareas
en las nubes inmortales del silencio.

Ando pegado a las notas
y a mis papeles de ébano
que escapan en la tarde de los viernes
a llamarte y a susurarte al oído
que Te Quiero.

Ando atando los minutos a una torre
flanqueada por obeliscos y niños de luz,
sin mirar la calle inclinada
ni sentir el sudar de mi corazón.

Ando volando en los ojos de los árboles
sintieno la piel de los senos suaves
de la enamorada que no tengo
y extrañando los besos de mi inspiración.

Ando de la mano de Erato y hablando con Clio
pero aún así de vez en cuando me pierdo
y trato de llamr a mis sentidos
olvidando que una brizna se los llevó.

Ando clamando mis palabras
encerradas en el papel
con el camino desierto
al final no importa si es igual.

Ando entre tus labios en mi recuerdo
y atrapando las anarquías de la ciudad
atropellando toda la mierda
que al diablo se nos va.

Ando pegado a tu pecho
y aun no te das cuenta.
Qué más decir...
Qué más decir.









1 comentario:

Rodrigo dijo...

Habla, oee taa paja el título me gustó (Y) jajajaja..

Ta chevere el escrito, ya te dije mis dudas y tb las resolviste, hablamos.

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