13.3.09

Anarquía Humana


Quiero correr y gritar
Salir entre los árboles frondosos
O por los viejos Picus de la ciudad
Llenos del polvo y humo asesino.

Quiero que te quedes junto a mi
Y mandar a la mierda todo
Vivir sólo con mis libros,
Con la música y con los míos.

Ya no quiero seguir oyendo el ruido
De los carros atollados en la avenida.

No quiero vivir
Entre seres infelices sin ojos,
Entre personas que dicen que no se puede.

Quiero seguir corriendo
Sin importar si mis piernas se cansan
O si ya no tenga más lágrimas que sudar
O si el tiempo nos quiera escupir.

Quiero mandar al carajo
A todo los de la Plaza de Acho
Y ponerlos desnudos
Frente a esos toros bravos
Para que aprendan lo que es el dolor
Y se dejen de joder.

Sigo gritando, vociferando
Que cierren las iglesias
Y todas sus agencias financieras
Incluyendo la más grande (el vaticano).

Aún no muero,
Y no me importa si me censuran
Porque mis palabras no morirán,
Y más voces se alzarán
A través de los estragos del viento
Y en medio de la ciudad.

9.3.09

Profanación


El silencio enlutó su llanto
Que vagaba por pasadizos
De una casona hecha lodo
Y en la berma descomunal de lo incierto
Tus ojos respondían por mi.

No me hables de lo imposible
Y no vengas con tu ira
Que ya una vez partí.

El caminar desvarío y detenerse
Es algo más que la lúgubre acción
Y sus risas, las burlas
Pobres seres,
No se dan cuenta
Que siguen siendo mierda.

No me hables ahora de tu esperanza
Maldita pena paria
Que no muere
Y que se alimenta aún más de estos días.

Qué piensas ahora, que pensarás,
¿Si hay futuro acaso?
No me hables de ello
Que allí, tal vez entenderás.

Que todo este viento congelado
Apague la muerte que duerme
Sobre una habitación de sangre
De huesos y de dolor.

Qué es el ahora
Ser inconsciente
Que no reconoces
Más allá de este dolor
Maldita lágrima.

¿Acaso eres indiferente?
A mi lucha en las estepas
A mi marcada lesión
Por los celadores del viento
A mi corazón profano
¿Acaso tú no te alimentas?

Y yo aquí
Hombre dormitando
Sobre una nube
Llamada desesperación (o espera)

No hablas, no callas
No miras.
Qué pasará en tu mente
No olvides que somos mortales.

Hoy no hay figuras,
No hay voz;
Ya la tarde se aproxima
Y el delirio me invade.

Me lleva en su regazo
Por que no se olvida
De aquella luz naranja
Que me hizo morir.

No me hables de las promesas,
Que la espera ya aguantó demasiado,
Que dos minutos mueren,
Que el pecho revienta.

Y ahora me dices del tiempo,
No te burles,
Que tú no estás en mi.

Dónde está esa fuerza ¡maldita sea!
Maldita pena
Que hizo secar
La sangre de los lunes.

Unos Poemas Profanos
Que enlutaron,
Que insultaron
Y que aún más
MATARON.

Nota del autor: Pintura sobre óleo de Salvador Dalí
Todos los escritos y post colocados son de propia autoría, de colocarse un post de otro autor se colocarán los créditos correspondientes.